05 junho 2008

A Natureza não é Muda



La naturaleza no es muda

El mundo pinta naturalezas muertas, sucumben los bosques naturales, se derriten los polos, el aire se hace irrespirable y el agua intomable, se plastifican las flores y la comida, y el cielo y la tierra se vuelven locos de remate. Y mientras todo esto ocurre, un país latinoamericano, Ecuador, está discutiendo una nueva Constitución. Y en esa Constitución se abre la posibilidad de reconocer, por primera vez en la historia universal, los derechos de la naturaleza. La naturaleza tiene mucho que decir, y ya va siendo hora de que nosotros, sus hijos, no sigamos haciéndonos los sordos. Y quizás hasta Dios escuche la llamada que suena desde este país andino, y agregue el undécimo mandamiento que se le había olvidado en las instrucciones que nos dio desde el monte Sinaí: "Amarás a la naturaleza, de la que formas parte".

Un objeto que quiere ser sujeto

Durante miles de años, casi toda la gente tuvo el derecho de no tener derechos.

En los hechos, no son pocos los que siguen sin derechos, pero al menos se reconoce, ahora, el derecho de tenerlos; y eso es bastante más que un gesto de caridad de los amos del mundo para consuelo de sus siervos.

¿Y la naturaleza? En cierto modo, se podría decir, los derechos humanos abarcan a la naturaleza, porque ella no es una tarjeta postal para ser mirada desde afuera; pero bien sabe la naturaleza que hasta las mejores leyes humanas la tratan como objeto de propiedad, y nunca como sujeto de derecho.

Reducida a mera fuente de recursos naturales y buenos negocios, ella puede ser legalmente malherida, y hasta exterminada, sin que se escuchen sus quejas y sin que las normas jurídicas impidan la impunidad de sus criminales. A lo sumo, en el mejor de los casos, son las víctimas humanas quienes pueden exigir una indemnización más o menos simbólica, y eso siempre después de que el daño se ha hecho, pero las leyes no evitan ni detienen los atentados contra la tierra, el agua o el aire.

Suena raro, ¿no? Esto de que la naturaleza tenga derechos... Una locura. ¡Como si la naturaleza fuera persona! En cambio, suena de lo más normal que las grandes empresas de Estados Unidos disfruten de derechos humanos. En 1886, la Suprema Corte de Estados Unidos, modelo de la justicia universal, extendió los derechos humanos a las corporaciones privadas. La ley les reconoció los mismos derechos que a las personas, derecho a la vida, a la libre expresión, a la privacidad y a todo lo demás, como si las empresas respiraran. Más de 120 años han pasado y así sigue siendo. A nadie le llama la atención.

Gritos y susurros

Nada tiene de raro, ni de anormal, el proyecto que quiere incorporar los derechos de la naturaleza a la nueva Constitución de Ecuador.

Este país ha sufrido numerosas devastaciones a lo largo de su historia. Por citar un solo ejemplo, durante más de un cuarto de siglo, hasta 1992, la empresa petrolera Texaco vomitó impunemente 18 mil millones de galones de veneno sobre tierras, ríos y gentes. Una vez cumplida esta obra de beneficencia en la Amazonia ecuatoriana, la empresa nacida en Texas celebró matrimonio con la Standard Oil. Para entonces, la Standard Oil de Rockefeller había pasado a llamarse Chevron y estaba dirigida por Condoleezza Rice. Después un oleoducto trasladó a Condoleezza hasta la Casa Blanca, mientras la familia Chevron-Texaco continuaba contaminando el mundo.

Pero las heridas abiertas en el cuerpo de Ecuador por la Texaco y otras empresas no son la única fuente de inspiración de esta gran novedad jurídica que se intenta llevar adelante. Además, y no es lo de menos, la reivindicació n de la naturaleza forma parte de un proceso de recuperación de las más antiguas tradiciones de Ecuador y de América toda. Se propone que el Estado reconozca y garantice el derecho a mantener y regenerar los ciclos vitales naturales, y no es por casualidad que la Asamblea Constituyente ha empezado por identificar sus objetivos de renacimiento nacional con el ideal de vida del sumak kausai. Eso significa, en lengua quichua, vida armoniosa: armonía entre nosotros y armonía con la naturaleza, que nos engendra, nos alimenta y nos abriga y que tiene vida propia, y valores propios, más allá de nosotros.

Esas tradiciones siguen milagrosamente vivas, a pesar de la pesada herencia del racismo que en Ecuador, como en toda América, continúa mutilando la realidad y la memoria. Y no son sólo el patrimonio de su numerosa población indígena, que supo perpetuarlas a lo largo de cinco siglos de prohibición y desprecio. Pertenecen a todo el país, y al mundo entero, estas voces del pasado que ayudan a adivinar otro futuro aposible.

Desde que la espada y la cruz desembarcaron en tierras americanas, la conquista europea castigó la adoración de la naturaleza, que era pecado de idolatría, con penas de azote, horca o fuego. La comunión entre la naturaleza y la gente, costumbre pagana, fue abolida en nombre de Dios y después en nombre de la civilización. En toda América, y en el mundo, seguimos pagando las consecuencias de ese divorcio obligatorio.

Eduardo Galeano
18 de abril de 2008
Semanario Brecha de Uruguay

02 junho 2008

5 de junho, Dia do Meio Ambiente

No dia 5 de junho, comemora-se o Dia Mundial do Meio Ambiente.
Foi num dia 5 de junho, em 2006, que foi assinado o decreto municipal que declarava a Rua Gonçalo de Carvalho como Patrimônio, Cultural, Histórico, Ambiental e Ecológico de Porto Alegre.

Em 9 de janeiro de 2006 morria Haeni Ficht, o líder do Movimento Amigos da Rua Gonçalo de Carvalho e também fundador e presidente da AMABI - Associação dos Moradores e Amigos do Bairro Independência.

Haeni morreu sem ver a vitória do movimento iniciado por ele.
Mas a semente que plantou desenvolveu-se e deu bons frutos.
Cabe a nós que ainda estamos aqui, continuarmos a acreditar que temos o Direito e a Obrigação de defendermos o nosso meio ambiente e resistir a todos que insistem em negar a oportunidade do cidadão comum ser ouvido quando se manifesta em defesa de nosso ambiente e de melhor qualidade de vida para todos.

Neste dia 5 de junho amigos do Haeni e de sua luta em defesa das árvores da Gonçalo, mesmo os que nunca o conheceram, irão prestar uma homenagem muito merecida.
Será celebrada uma cerimônia religiosa na Igreja Nossa Senhora da Pompéia (rua Barros Cassal, 220) às 18h 30min.


Haeni era católico e em todas as manifestações públicas que ele organizou em defesa da rua Gonçalo de Carvalho sempre havia a presença de um frade franciscano que fazia a leitura da “oração de São Francisco”, o protetor do meio ambiente.


Todos estão convidados, independente de sua religião e mesmo que não sigam nenhuma religião, a participarem da cerimônia como uma homenagem ao meio ambiente e também para lembrar um de seus defensores, morto tão prematuramente.

Dia 5 de junho é dia de lembrar Haeni Ficht

26 maio 2008

Defender o ser humano é defender a natureza

No dia 6 de março de 2008, atendendo a um apelo da Anistia Internacional, enviamos um e-mail para a "Fiscal Especial para la Atención de Delitos Relacionados con Actos de Violencia contra las Mujeres" sobre o relatado abaixo:
Apelo da Anistia Internacional:

Estupro e impunidade

Dois anos após ter sido estuprada por policiais, Bárbara Italia Méndez ainda espera por justiça. Na noite de 3 de maio de 2006, ela foi a San Salvador Atenco, no estado do México, para prestar apoio à comunidade depois que confrontos violentos entre a polícia e manifestantes resultaram na morte de uma criança. Ela fugiu e se escondeu em uma casa, quando a polícia invadiu o povoado para dispersar as manifestações e libertar funcionários do governo que estavam sendo mantidos em cativeiro.

No dia seguinte, ela foi presa pela polícia sem explicações. Eles arrancaram os cabelos dela e a espancaram, deixando-a com ferimentos na cabeça e múltiplas escoriações. Eles a colocaram em um carro e a fizeram deitar em cima de outras pessoas que também estavam detidas. Ela foi forçada a tirar a roupa, foi espancada e estuprada com objetos pelos policiais, que foram encorajados por outros colegas. Ela era uma das 26 mulheres presas que disseram ter sido vítima de violência, inclusive violência sexual, após serem presas nos dias 3 e 4 de maio.

Bárbara Italia Méndez foi levada para a prisão “Santiaguito”, próxima a Toluca, no estado do México, onde ela fez um check-up médico. Os médicos da prisão falharam em registrar todos os seus ferimentos físicos e em coletar as evidências do abuso sexual que ela sofreu. Um segundo exame médico foi feito por peritos forenses da Promotoria Pública, entretanto, segundo Bárbara Italia Méndez, o exame foi limitado, invasivo e não incluiu uma entrevista detalhada.

Ela, então, foi levada a um representante da Promotoria, que disse que o motivo da sua prisão era “desconhecido”. Depois de ter o acesso a um advogado de defesa negado, ela se recusou a fazer uma declaração, mas registrou queixa contra o estupro e os outros maus-tratos sofridos. Quando ela estava fazendo a queixa, um oficial rasgou o documento e disse que ela deveria se preocupar somente com o que fazia em San Salvador Atenco.

Uma manifestação pública sobre as denúncias de abusos acabaram levando a promotoria a abrir um inquérito. Entretanto, nenhum dos oficiais responsável por estes crimes foi punido.

Por favor, escreva às autoridades, pedindo que façam uma investigação completa, independente e imediata sobre as denúncias de estupro e outros maus-tratos sofridos por Bárbara Italia Méndez e outras 25 mulheres. Peça, também, que sejam providenciadas reparações plenas para elas e que os responsáveis sejam levados à Justiça.

Envie apelos para:

Lic. Guadalupe Morfin

Fiscal Especial para la Atención de Delitos Relacionados con Actos de Violencia contra las Mujeres

Procuraduría General de la República

Rio Elba, No. 17

Col. Cuauhtemoc

Del. Cuauhtemoc

México D.F., C.P. 06300

México

Fax: +52 55 53 46 09 40

E-mail: atencionmujeres@pgr.gob.mx

Tratamento: Prezado Sr. Promotor Especial

Ficamos satisfeitos em receber uma resposta a nosso apelo, neste dia 20 de maio. O que nem sempre ocorre quando solicitamos ações de nossas autoridades locais.
Clique na imagem acima para ler o documento recebido.